Un espacio para buscar > jugar > descartar
BOCETOS, es un espacio de creación experimental. Este programa ofrece un paréntesis dentro de la cotidianidad para estimular la práctica de artistas locales de distintas disciplinas invitadxs a bocetear y “masticar” un proyecto en proceso, una idea o una investigación durante un corto período de tiempo. Con objetivos puntuales y definidos de antemano, este programa le permite (a cada artista invitadx), compartir un boceto de su obra para luego retomar y avanzar en el camino.
A lo largo de los años, Jonathan Torres ha concebido diferentes series de "Máquinas Salvajes", cada una inspirada en ecosistemas específicos como Sarapiquí, Río Machuca y recientemente, Paquera. Estos proyectos han requerido procesos de investigación detallados y específicos de sitio. Con esta información como base, Torres plantea escenarios donde las máquinas no solo coexisten con su entorno, sino que también lo nutren y, eventualmente, se descomponen para reintegrarse al ciclo natural.
Desde el 2018, Torres ha estado explorando lo que la cineasta argentina Lucrecia Martel describe como “inventarse una fe". Esta propuesta se centra en imaginar futuros constructivos y, así, transformar la narrativa de la destrucción humana inminente que predomina en el mundo actual. Martel insta a concebir un futuro que trascienda las narrativas apocalípticas vinculadas al avance tecnológico. En sintonía con esta línea de pensamiento, Torres “inventa” máquinas autómatas que desafían las historias comunes de la ciencia ficción, en las que las máquinas suelen reemplazar, destruir o precipitar la desaparición de la humanidad. En oposición a estas visiones distópicas, el artista se esfuerza por idear dispositivos que aporten un componente utópico: artefactos diseñados para reparar, construir y coexistir en armonía con el entorno. Su obra visual presenta máquinas que, tras cumplir su propósito, se degradan y reintegran a la naturaleza, proponiendo un enfoque tecnológico que prioriza la sostenibilidad ambiental por encima de los intereses económicos.
“Un pequeño remedio consiste en una revolución atómica que se construye, se practica y se corporaliza en la cotidianidad. Se manifiesta cuando empezamos a identificar las conexiones entre todo lo que hacemos y consumimos, o cuando nuestro propio cuerpo nos advierte sobre enfermedades o desequilibrios que surgen de nuestra interacción con el sistema en el que estamos inmersos. En este sentido, los pequeños remedios también implican comprender otras temporalidades. La medicina que proviene de la naturaleza suele ser lenta e intencionada; opera como un goteo constante que, con el tiempo, puede resultar profundamente eficaz. Este ritmo nos invita a revisar nuestra atención y nuestra manera de ejercer lo humano: cómo nos cuidamos a nosotrxs mismxs y cómo nos relacionamos con los demás.Pensar en pequeños remedios también abre la posibilidad de cuestionar las lógicas de consumo dominantes y de ensayar otras formas de relación con el cuerpo, la salud y el entorno, algo que considero urgente en nuestro tiempo.”
Registro fotográfico “Del Archivo al a Cosa”, taller teórico/práctico y expositivo facilitado por Alejandra Ramírez, en compañía de Fernando Cháves Espinach. En este taller coincidieron participantes de distintas disciplinas, con archivos diversos que deseaban explorar, en un espacio abierto, horizontal y relajado, pero con el rigor de compartir y abrir estos resultados a lo expositivo. Esto permitió afinar herramientas, encender pensamientos y unir a personas que por unos días se encontraron para activar el archivo y las interminables formas de explorarlo y exhibirlo.